The Black Hole

Este proyecto documenta la última liquidación de ventas de `The Black Hole´, una tienda de excedentes militares única que durante décadas vendió quipamiento de segunda mano del Laboratorio Nacional de Los Alamos. Ubicada en el Norte de Nuevo México, en el dramático paisaje de las Montañas Jemez, la pequeña ciudad de Los Alamos fue uno de los territorios donde se instalaron las antiguas tribus indias, pero también, varios edificios de operaciones para llevar a cabo las pruebas con armamento nuclear más importantes de los EE.UU. Los Alamos National Laboratory fue fundado por el gobierno estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y fue aquí donde se diseñaron las bombas atómicas usadas en Hiroshima y Nagasaki. Durante años, las investigaciones realizadas en Los Alamos fueron secretos de Estado. En 2013 se cumplirá el 70 aniversario del laboratorio, que a día de hoy continúa investigando sobre energía nuclear y biotecnología entre otros temas. Durante muchos de estos años, parte del material de los laboratorios fue reemplazado y revendido o abandonado.

En The Black Hole podían encontrase muchos de estos objetos y aparatos. The Black Hole nació de la obsesión de Ed Grothus,`Atomic Ed´, como luego sería conocido. Ed trabajó como maquinista en el laboratorio, pero durante la Guerra de Vietnam cambió de opinión acerca de la energía nuclear, lo que le llevó a abandonar su trabajo como maquinista en el laboratorio. Años después Ed se había convertido en uno de los más conocidos militantes de la lucha contra el uso de la energía nuclear. Desde los setenta Ed fue acumulando material del laboratorio de Los Alamos que compraba en las subastas del laboratorio y con el tiempo convirtió The Black Hole en uno de los lugares de referencia a nivel internacional en  venta de `antiguedades tecnológicas´acumulando mucho y más variado material que ningún museo.

Ed Grothus falleció en 2009. Siguiendo sus deseos la familia de Ed cerró la tienda a finales de 2012. Janire Nájera fotografió durante el fin de semana de liquidación final a los últimos compradores que se llevaron a su casa los objetos singulares que durante años, Ed guardó como recuerdo de una pesadilla, que jamás debería repetirse.